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30.9.20

Centro de salud

He puesto fin a mi rotarorio por la consulta de enfermería pediátrica del centro de salud. Un mundo de niños bonicos, con la diferencia de que éstos, con respecto al resto de rotatorios, están en su mayoría sanos. No se puede aspirar a un trabajo más feliz en la vida. 

Bolita *_*

El mundo en el centro de salud no es tan dramático y acelerado como en el hospital, pero también hay mucho trabajo (al menos si tienes ganas de trabajar). Vacunas, revisiones de vista y espalda, analíticas, curas de cocones extremos, explicar hábitos saludables, meter a los niños en el programa de desintoxicación de chupes, enseñar a los padres el manual de instrucciones de su recién adquirido bebé, conseguir que un niño deje de ser un mearra, decirle a los teenagers que usen condón y no se droguen (y sentirte boomer), imprimir dibujos para colorear para los niños que se portan bien (y los que se portan mal también) (y para mí también). Muy divertido. Cuando llegué iba yo de R2 muy subidita pensando que este año de residencia se notaría y que la atención primaria sería muy fácil en comparación con otros rotatorios. Poco sabía entonces de que los padres se reservan sus preguntas más random para las ITVs de sus bebés. Muchos traen incluso una lista con esas dudas que no les dejan dormir tales como: "A mi bebé no le huelen mal las mierdas- yo aquí ya tenía preparada la respuesta al por qué-, pero entonces, ¿por qué los pedos le huelen fatal?". Esa pregunta final ya me desmontó todo.

¿Quién no ha cagado nuggets alguna vez?

La novedad de esta temporada en el centro de salud son las PCRs. Empezamos haciendo 2 y hemos terminado septiembre haciendo 50. Todo bien.

Al ser un centro grande, hay un ecosistema grande: matronas, fisioterapeutas, dentistas, el churrero de en frente, etc. Es como en Médico de familia, sólo que sin que Marcial se muera en una cuneta en Navidad. La mayor tragedia fue que me hice un esguince y la fisio me lo curó con los poderes mágicos esos que tienen. 


Y hablando del churrero, me he dado cuenta de que siempre junto a los centros de salud y los hospitales hay churrerías. Fijaos. Creo que en parte tenemos la culpa las enfermeras que cuando sacamos sangre siempre decimos las mismas frases rancias como "Esto para hacer morcillas, jeje" o "Ahora para compensar a desayunar unos churros". Siempre se ha sabido que la mejor publicidad es la que hace alguien con una bata blanca.

He aprendido muchas cosas. Como que hay padres que aspiran a que sus hijos alcancen canones de belleza marcados por los anuncios de pañales y se acomplejan porque sus bebés tienen las orejas un poco de soplillo y compran en la farmacia pegamento de orejas y turbantes con la esperanza de que esas orejas se pongan de la forma que ellos consideran estética. 

Spoiler: no hacen nada. Prueba de ello es que te lo anuncian con una misma foto de "antes" y "después" retocada.

Y lo que es peor, que los quieren operar de una abrochaorejectomía siendo bebés. También he aprendido un truqui de la Thermomix para cuando tu bebé acaba de nacer y no sabes si está sacando la suficiente leche de la teta. Sólo necesitas usar su báscula para ver si hace peso ¡En la baroma, no en las cuchillas! Y sin que esté caliente, que el neonato al vapor está correoso. Otra cosa bizarra que me pasó fue decirle a una madre que si le daba fiebre a su hijo por la vacuna, podía darle de jarabe de paracetamol 3'5 ml. La madre puso un billete de 5 euros en la mesa, hubo un silencio muy largo con cruce de miradas sin que nadie entendiera nada. Resulta que la madre entendió que le estábamos cobrando la vacuna a 3'5€... en la Seguridad Social.

Al parecer nadie en esa consulta se daba cuenta de que Lacti no era family friendly y se lo daban a los niños para colorear como si tal cosa.

Jo, me lo he pasado muy bien en este cetro de salud lleno de plantas que están al borde de cobrar vida como en La pequeña tienda de los horrores.


Pero bueno, mañana empiezo en la UCI pediátrica y neonatal y estoy también emocionada por ello. Este rotatorio es el principal motivo por el que hice la especialidad.

27.4.19

R0

Hoy vengo a contaros uno de los mejores días de mi vida. 

Por fin llegó el día que tanto tiempo llevaba esperando,

el que tanto esfuerzo ha costado,

por fin Isabel Pantoja saltó del helicóptero de Supervivientes. 

...y bueno… también, fui a elegir plaza para hacer la residencia al Ministerio de Sanidad en Madrid. Pude ver a la que quedó primera de 12.000 personas en ese examen tan difícil. Tenía mucha intriga, ¿qué clase de monstruo sería? Para mi sorpresa parecía una muchacha normal. Como estaba en el primer turno de los cuatro que había para elegir, fue todo mágico, porque que casi todos elegimos lo que quisimos donde quisimos, la gente lloraba de emoción, fue genial. Y menos mal, porque en el último turno la gente también llora pero no de emoción, porque ya sólo van quedando las oportunidades de El Corte Inglés y nadie quiere irse a Ceuta a hacer enfermería del trabajo.

Sentí que estábamos en la gala de los Goya, una mujer muy graciosa retransmitía el acto, vinieron las televisiones a grabarnos y yo me creí la Penélope Cruz de La Mancha. 


En mi mente, el día del Ministerio debía ser como en Harry Potter el día del Sombrero Seleccionador, pero quizás con una Cofia Seleccionadora.



Los enfermeros tenemos 6 casas: 
Matrona, es Gryffindor a todas luces. La más antigua y prestigiosa. Traen a niños al mundo, creo que no hay que decir mucho más. Es la única que, a día de hoy, es obligatorio tener la especialidad para ejercer. Suele ser la única que la gente que no es enfermera sabe que existe. Es la que más plazas saca y aún así es la que antes se agota todos los años. La pena es que hay gente a la que no le gusta y la hace sólo porque ven el yate, la coca y las putas, porque las matronas cobran más y tienen más trabajo y otra gente con vocación se queda sin plaza. Pero bueno, el juego es así, quien saca mejor nota elige primero. 
Pediatría. Ha sido la segunda en acabarse este año, pero en eso ha influido que es de las que menos plazas salen. Mi impresión el día de la elección es que nadie la quería, supongo que a nadie le gusta ver a niños enfermos. Incluso si a mí me dicen nada más acabar la carrera que iba a hacer pediatría me habría quedado muerta, porque tenía  auténtico pánico. Pero el verme obligada a trabajar con niños me ha hecho que se me quite un poco el miedo y poder disfrutar mucho de ellos, aunque estén malitos. Por lo que estoy viendo esta especialidad la coge mucha gente a la que no le ha dado la nota para matrona, aunque no veo que tenga mucho que ver una con la otra.
Enfermería del trabajo, para trabajar en empresas haciendo reconocimientos, mutuas… salen sólo 18 plazas, pero tampoco suele triunfar mucho. Este año se ha agotado la tercera. 
Enfermería Familiar y Comunitaria (enfermera de centro de salud, para entendernos). Llegó hace poco, pero viene pisando muy fuerte, es la segunda más anhelada, después de matrona, pero como junto con matrona es de las que más plazas salen, se ha agotado la cuarta. 
Geriatría. No es muy deseada, no sé bien por qué, porque a mí me gusta. Se ha acabado la penúltima a pesar de que eran 20 plazas. Podemos decir que ésta es Hufflepuff. 
Salud Mental, una especialidad bastante antigua, pero no muy deseada (igual porque a veces te vas calentito a casa), eso sumado a que salen bastantes plazas en comparación con las demás, ha hecho que se haya agotado la última. Puede que sea Slytherin.

Para entrar a ponerte la Cofia Seleccionadora tienes que entrar solo y yo pensaba que mamá zombi, que se vino conmigo, se iba a ir al Prado tal y como me dijo, pero ella al ver el ambiente fuera del Ministerio se quedó y creó vínculos superfuertes con padres, abuelos y novios que nos esperaban en la puerta. Se enteró de las historias personales de todos y cada uno, rieron, lloraron… estuvieron a nada de hacer un grupo de Whatsapp. Mientras, iban mirando en la web del Ministerio las plazas que íbamos cogiendo. Yo era ajena a todo aquel tinglado y cuando elegí la plaza y me dijeron dónde estaba la salida, aparecí en la calle con dos hileras de personas a ambos lados de la puerta que me aplaudían y vitoreaban, sólo faltaba que gritaran “¡¡RESI-DEN-TE!! ¡¡RESI-DEN-TE!!”. 



Entonces vi a mi madre venir corriendo a abrazarme desde el fondo de esa alfombra roja imaginaria, momento en el que vi que una señora estaba grabando tal escena con el móvil rosa de mi madre. Yo ahí quería llorar, pero ahora era de vergüenza. Gente que no conocía me felicitaba, un muchacho me dijo que si podía hacerme una entrevista mientras que me daba una chapa donde ponía “Soy R1”. Aquello era muy surrealista, nadie me había preparado para la fama, vamos, es que hasta ese momento nadie me había preparado ni para que alguien supiera lo que era el EIR. Antes de que se me subiera aún más la fama a la cabeza y terminara cayendo en una espiral de drogas y sexo sin control, nos fuimos del Ministerio y dedicamos lo que restaba del día a ir comiendo y bebiendo de terraza en terraza, a hacernos selfies con los monumentos como si fueramos una madre y una hija modélicas y hasta echamos un cupón del día de la madre. Esa tarde volvimos a Albacete y para terminar de redondear el día, NeoJín y yo vimos la primera gala de Supervivientes con un recuperado Jorge Javier mientras cenábamos pizza. Sinceramente digo que fue uno de los mejores días de mi vida. 


A finales de mayo empiezo la residencia, mientras tanto seguiré en la UCI que me ha visto crecer durante este año y medio. La voy a echar de menos. Ahora estoy descubriendo el casting de las que van a ser mis compañeras estos dos años ¡qué emoción! Yo seré, como siempre, la rara que no habla con nadie. Además, ahora es muy probable que además de ese rol, tenga el de vieja pelleja, porque la mayoría se preparan el EIR cuando acaban la carrera, tienen mucho tiempo para estudiar porque no tienen trabajo y la residencia, además de para aprender, es la última oportunidad de irse por ahí a otra ciudad un poco en plan Erasmus y si yo ya en mi Erasmus con 20 años era como una abuela, ahora soy una tatarabuela. Voy a llegar yo ahí sin Instagram y voy a hacer el ridículo. Pero bueno, pese a saber que voy a ser la friki inadaptada y entrada en años, estoy en ese dulce momento en el que anticipas algo bueno que aún no ha llegado, como antes de irte de viaje o en la noche de Reyes. Si es que aún no me creo que esto haya pasado. En los próximos dos años voy a dedicarme a aprender y a trabajar en algo que me gusta y no por las malas como siempre, que llegas a un sitio nueva, no tienes ni idea y lo pasas fatal. Además voy a tener un sueldo, que aunque no da para mucho ya es más que lo que ganaba con el tercio de jornada que tenía. 

Voy a tener vacaciones pagadas 

¡y pagas extra! 

¡¡y los días gordos de Navidad libres!!

¡¡¡y durmiendo en mi cama todas las noches, porque no hacemos noches!!!

¡¡¡¡Como una ministra voy a vivir!!!! 


Igual luego no es todo tan idílico como yo lo veo, pero voy a fliparme un poco y a disfrutar de este momento.

7.10.17

Lina Morgue

Lo que os voy a narrar es una historia tan breve como real.

Todo ocurrió mientras buscaba en el hospital el servicio de informática para que me dieran claves para el ordenador, lo que vienen siendo el día a día de la enfermera sustituta. Ese servicio en un hospital es al más puro estilo IT Crowd. Mismo aspecto de sus empleados, misma decoración, misma ubicación. Suele estar en el sótano, a veces dentro de un búnker (real) porque tienen cosas privadas (como una cosa que parece primer ordenador de la historia, con lucecitas y cables que creo que hay información de historias clínicas. Me lo he inventado, pero algo muy serio se guisa dentro de esa máquina seguro). Pues no me preguntéis cómo, pero después de dar muchas vueltas y encontrarme mil servicios que ni sabía que podían existir en un hospital, me encuentro de frente con las típicas cámaras frigoríficas de cadáveres que salen en las películas tal que así:


Que si ya me quedé petrificada al ver eso, mi cara se descompuso del todo al leer tres carteles en tres puertas que rezaban "Fetos", "Miembros" e "Investigación".

A lo que se me vienen dos preguntas:

1, ¿Cómo coño pude acabar ahí buscando a el servicio de informática?
2, ¿Por qué cojones tienen eso ahí tan a la vista en medio de la nada?

7.7.16

Hay cosas que no te enseñan en la carrera ni en los libros

Estos últimos meses he estado trabajando en un quirófano.  Una de las cosas que hace una enfermera en un quirófano es lo que se llama instrumentar, que no es otra cosa que pasarle el instrumental al cirujano, ayudarle durante la cirugía y si está de mala leche esquivar  el instrumental que te lanza devuelve con delicadeza. Para todo esto salvo para lo último tienes que llevar bata y guantes estériles. Además tienes que llevar mascarilla y gorro para que no caigan gérmenes ni pelos. En resumen, que la esterilidad es lo más básico de cualquier operación. Pues bien, hallábame yo instrumentando a un humilde cirujano en una intervención bastante larga cuando de repente empezó a caérseme el moquillo; este moco líquido que es como agua. Esto que a priori puede parecer una tontería no lo era. Estaba vestida estéril delante de un campo estéril en una cirugía que previsiblemente iba a durar dos horas más. Se me caía el moco y como me daba cosa decirle al simpático cirujano "Discuple, vamos a parar 5 minutos para que me desvista, me suene los mocos, me lave otra vez las manos y me vuelva a vestir" empecé a sorberme los mocos cual japonés. Una vez, dos, diez... De un minuto para otro pasé de hablar normal a hablar como si tuviera una pinza en la nariz. Pasado un rato me rendí y dejé de sorberme los mocos, era inútil y encima estaba asfixiándome entre la mascarilla y la nariz completamente taponada así es que ¡sí, lo hice! ¡Juzgadme si queréis, pero sé que habríais hecho lo mismo en  mi lugar! Dejé que los mocos siguieran su curso, pero claro, no podían caer al campo estéril, luego algo tenía que interceptarlos de alguna manera entre mi fosa nasal y la mesa, así es que esa función tuvo que asumirla mi boca. ¡Sí, me comí los mocos! ¡¡¡Me comí los mocos, joder!!! *Llora afectada*


Así pasé el resto de la cirugía mientras meditaba sobre el apasionante mundo de las secreciones nasales en el medio quirúrgico. Esto tenía que ser algo común, ¡no iba a ser yo la primera con mocos en un quirófano! por lo que tenía que haber un plan de emergencia para estos casos, por ejemplo,  cuando te pica la cara usas unos bastoncillos estériles cuya función original es secar sangre. En cuanto acabé, me fui corriendo a limpiarme los mocos y acto seguido fui a buscar respuestas a la única enfermera aparte de mí que trabajaba ahí: mi mentora, mi oráculo, la que me ha enseñado todo lo que sé de instrumentación, lleva 15 años dedicada a esto, le encanta y siempre sabe la respuesta a todo. 

-Como enfermera con dilatada experiencia en quirófano quiero hacerte una pregunta.
-¿Cual?
-¿Qué haces cuando tienes mocos en medio de una cirugía?
-COMÉRMELOS- dijo tajantemente

No vaciló ni un segundo la cabrona.

21.4.16

Dentro del pecho hay algo que hace bom bom

Siempre he odiado a la gente que actualizaba sus blogs y un día desapareció sin decir ni adiós. Ahora casi todo el mundo que yo amaba aquí se ha ido y tengo la sensación de que sólo quedan blogueros de estos que son gente que sale en la tele y escriben en plan "El rinconcito de Sara Carbonero" ("influeeeeenseeer" creo que se llama ahora a esos filósofos) y cada vez que escribo alguna gilipollez en este blog, me siento un poco así .


Bueno, a lo que iba, que me paso los días diciendo "qué tonto éste, ¿por qué ya no escribe aunque sólo sea para delitarme sólo a mí? y si no ésta otra" y hoy me he dado cuenta de que





¡¡YO 

SOY 

DE 

ESA 

GENTE!!




¿Os podéis creer que había olvidado la existencia del blog Adivina la película? Que incluso contaba con fieles seguidores a los que amé y, a pesar de eso, un día de 2014 dije "Bueno, que viene el verano y me voy a trabajar por ahí donde no existe internet, pero nada, chavales, nos vemos en octubre". Y nunca volví. Ni publiqué los comentarios que dejaron. Ni di la solución a la película. ¿Cómo me puedo caer tan mal? Con lo que yo me curraba ese blog. No os podéis imaginar el tiempo que le dedicaba. Si hasta le hice una canción. Pero se me fue el flow, no sé, y ya me daba vergüenza actualizar pasado tanto tiempo y más sabiendo que no iba a ser tan constante ni tan bueno. Preferí retirarme en lo más alto. You know, it's better to burn out than to fade away.

Hubo cierta actividad en los comentarios, estadísticas... al poco de dejarlo pero como es lógico fue desapareciendo, fue fading away. ¡SIN EMBARGO! últimamente veo actividad en él por las estadísticas de Tumblr, Facebook, Blogger... y estoy alucinando. No sé, igual son visitas y likes falsos como los followers de Twitter que se compra el Juli pero son demasiados y es perturbador. Ese blog se resiste a morir. No sé si es el sitio donde contar esto porque puede sonar frívolo pero es que he visto esto 



y me ha recordado a algo que me pasó una vez con una paciente muy mayor que estaba ingresada pero la familia sabía ya que iba a morir. Espero que no suene frívolo pero ahí va. Me llamaron los familiares para decirme que la mujer ya había fallecido. En estos casos se hace un electrocardiograma como "prueba" de que el paciente ha muerto (o de que se te han desconectado los electrodos, la verdad es que a mí nunca me pareció muy fiable lo del electro) y en este caso no se habían desconectado precisamente. Estábamos la auxiliar y yo solas con la paciente haciéndole el electro. La mujer tú la veías que no estaba. A ver, no me voy a andar con eufemismos, estaba muerta. No pichí pichá. Estaba muerta muerta. No como el de Este muerto está muy vivo (peliculón). Muerta. No respiraba, no se movía. Muerta, joder. Pero en el electro salían rayitas para arriba y para abajo, vamos, que el corazón tenía actividad eléctrica. Se veían latidos muy lentos pero latidos. Le quitamos los catéteres, la arreglamos un poco y le hicimos otro electro a ver si ya, pero el latido seguía. ¿Cómo íbamos a salir de la habitación y decirle a la familia en ese momento tan desgarrador y confuso? "Está muerta pero todavía tiene actividad eléctrica en el corazón, en un ratillo nos pasamos y le hacemos otro electro y si ya sale plano se la bajan al mortuorio". No, eso no quedaba bonico. Pasaron minutos que se nos hicieron eternos hasta que por fin salió plano y pudimos salir de la habitación.

Pues nada, anécdota enfermera que me saco de la manga. Es que ha sido ver el corazoncito ése en las estadísticas de Tumblr y me ha venido a la mente instantáneamente el trazo de aquel electrocardiograma y como vivo sola, pues oye, a alguien le tendré que contar mis cosas. Pobre muchacha.

18.12.09

Niño bonico

Graduándole la vista a un niño:

-¿Qué ves aquí? (señalando una casa)
-Una máquina de hacer tortitas




E R A . C I E G O

C O M O . U N

T O P O . P E R O

L O . H E . A M A D O

I G U A L * _______ *


PROSTATA: ¿Alguien sabe cómo es una máquina de hacer tortitas?

26.11.09

Mujer bonica Vol. II

Hoy he ido a la casa de una señora con Alzheimer a tomarle la tensión y ponerle una vacuna. Estaba ella muy contenta tumbada en la cama con su gatico negro mientras hacían una competición de a ver quién era más bonico y cuando termino me dice muy apenada "¡Pero no tengo dinero para pagarte!".



El gato ha perdido.

20.11.09

*_*

Por causas ajenas a mi voluntad (tener que trabajar) tengo mucho (demasiado) trato con la gente. La falta de respeto, el egoísmo y la poca educación de las personas hace que muchas veces pierda por completo la fe en la humanidad. Menos mal que luego hay gente que me la devuelve.

Hoy he ido a la casa de una señora a sacarle sangre y me dice "¡Uh! Hija mía, llevo despierta desde las 5 de pensar que podías llamar al timbre y no enterarme. Estaba aquí pintando para entretenerme". Miro a la mesa y veo un libro de colorear y un bote con rotuladores.

¡¡¡¡AAAaaaaaaaayyyyyyyy!!!! Creía que me moría de amor. He estado a punto de decirle con lágrimas en los ojos "señora, ¿puedo besarla?". Como me sobraba tiempo he estado un ratico hablando con ella en el brasero de lo mal que están los tiempos y me ha dicho que me sacaba algo para desayunar pero eso ya me daba mucha vergüenza.

Menos mal que siempre hay gente bonica en el mundo que me devuelve la esperanza en el ser humano.